viernes, mayo 01, 2015

Bienvenidos a mi Huev Blog...


"Páginas Sueltas y de Colores", no es otra cosa, más que la transcripción de algunas de las páginas que a veces escribo en mi diario personal. Por esa razón son "Páginas Sueltas", mientras que lo de "Colores", obedece a que los estados de ánimo (sobre todo en nosotras las mujeres) suelen ser muy cambiantes y por ende se revisten de distintas tonalidades similares a las que existen dentro del espectro de colores.

Estoy pensando en que quizá estaría padre hacer una clasificación respecto a eso, porque aquí encontrarás páginas con tonos rosas, grises (que serán quizá las tristes), verdes (cuando hable de algo que haya aprendido o quizá me sorprenda), morado (que es mi color favorito y usaré tal vez para plasmar alguna vivencia muy personal), azul (que para mi es el color de los sueños), así como colores terrosos o en tonos intensos y vivos, similares a los que van revistiendo cada experiencia que conforma la vida.

Me encantaría encontrar en el camino a muchas personas que tal vez se identifiquen con lo que hago, sin embargo estoy consciente también de que habrá a quienes simplemente no les guste lo que escribo.

Para mi, que sólo soy una "aprendiz de escritora" todo es válido y lo más importante es saber que en este espacio he encontrado no sólo la forma de hacer lo que más me gusta y pues si en ese lapso logro aportar una reflexión, un sentimiento o la alegría y la risa que provoca el compartir una idea loca, tal vez en el instante mismo que eso suceda, habré cumplido mi objetivo.

Así que para ya no hacer más largo este rollo y sin importar también: ¿cómo haya sido que llegaste hasta este blog?, te agradezco el tiempo que te tomes para leer lo que escribo y del mismo modo espero que disfrutes tu estancia en este pequeño espacio del ciberespacio al igual que lo hago yo.

¡Bienvenido!
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lunes, abril 13, 2015

Re-Conexión...


Estamos muy conectados a las redes y a nuestros aparatos, pero muy desconectados de nuestra alma... Cuando te quedes en silencio, escucha a tu alma y conéctate con tu corazón.

Esa es tu guía, tu GPS, tu brújula interior...

Buen Viaje Hacia El País de Los Sueños.

viernes, abril 10, 2015

Silencio...


Hace algunos años atrás no me gustaba... Recuerdo que al caer la noche cubría mis oídos con la almohada porque me atemorizaba escuchar los latidos de mi corazón latiendo; así como también, todos los sonidos que evidenciaban que yo misma era un ser con vida.

Supongo que con el paso del tiempo las cosas (y las personas cambian)... Quizá fue en el 2011, o hasta un poco antes, que a raíz de las letras y también de diversas circunstancias que sucedieron durante un viaje, que además de propiciar que me encontrara conmigo misma, descubrí lo fascinante que puede llegar a ser escuchar el sonido que prevalece cuando ya no hay ruido, ni tampoco nadie habla.

Nunca tuve un aparato de televisión en mi cuarto, y el ser integrante de una familia bastante ruidosa, propició que aprendiera a valorar y amar cada vez más los escasos instantes de silencio... Porque si bien es cierto que hay momentos del día en que nadie dice nada, el ruido de la calle, los sonidos cotidianos que se producen dentro de una casa, desplazan a ese lapso o estado momentáneo en el que cuando de verdad todo se silencia a tus oídos, ese espacio tan pequeño se vuelve como una cabaña solitaria en medio de un bosque, el refugio perfecto donde el alma comienza a aprender a escuchar.

En silencio reconozco que cada vez más quiero estar ahí... En la realidad estoy bastante consciente de que la ausencia de televisión será todo un tema a negociar si algún día llego a vivir en pareja... Mientras eso sucede, disfruto enormemente quedarme a solas con mis propios pensamientos, despertar de madrugada y escuchar los sonidos del silencio cuando todavía no amanece... Por eso es que amo tanto las primeras horas de Sábado o Domingo (cuando parece que no sólo la ciudad, sino el mundo entero duerme), así como los instantes en que cuando la oscuridad se apodera de todo, con sólo refugiarte en el silencio, -y aún con los ojos cerrados- logras ver todo con mayor claridad.

Desde niña me gustó soñar despierta, y ahora en el silencio logro alimentar ese estado de paz que desde hace algunos años me permite reaccionar distinto ante los problemas cotidianos, y evita además, que me tome de manera personal la agresividad de la gente o las reacciones negativas que alguien más pueda tener.

No soy un ser iluminado, ni tampoco descubrí el hilo negro... Creo que es simplemente que me costó cerca de tres décadas aprender a estar conmigo misma y por eso ahora valoro tanto los pequeños instantes de silencio.

Vivo en una ciudad muy grande, rodeada de gente, pero hay días en que amanezco sin ganas de pronunciar palabra alguna y me dedico simplemente a responder sólo si alguien me pregunta algo y a escuchar y simplemente observar todo cuanto hay a mi alrededor...


En momentos de tensión o en medio de tanto ruido, el silencio interior se vuelve para mi como una pequeña casa de campaña donde puedo resguardarme aún estando rodeada de tanta gente, y es por eso que quizá valoro tanto los pequeños instantes sin ruido, esos de final de viernes en los que puedo hablar sin voz y sólo a través de las letras y la tinta sobre el papel...

Adoro esas noches que se convierten en eternas madrugadas entre las páginas de un libro que no sólo me desprende por completo de todo lo que soy y lo que pienso, para entre letras llevarme a viajar a través de personas que de otra forma jamás hubiera conocido, y así traspasar la barrera del tiempo.

Ahora que lo descubrí, amo por completo el silencio... Ese que también ha sido compartido y que de una manera tan personal permite construir instantes perfectos, en los que sin necesidad alguna de palabras, las miradas y las manos en la piel de alguien más me llevan a conectarme con algo más sublime que su cuerpo...

¿Cuántos minutos de tu vida has tenido así?... La respuesta está dentro de tu propio silencio... Por lo pronto, la mía sólo a mi (y a un "alguien especial") le pertenecen... Sin embargo, están también los microsegundos sin sonido que de modo tan único son sólo míos, y en medio de tantas cosas que me rodean a diario, son tan necesarios para no olvidarme de quien soy y cuál es mi misión aquí.

Pocas veces encuentras ruidos armoniosos que te inspiren tanto y es hermoso quedarse en la oscuridad con los audifonos puestos, los ojos cerrados y los oídos abiertos; para luego de que la música termina, descubrir lo que el silencio tiene que decir... Esa es la mejor forma de cerrar los ojos al mundo real para abrirlos en el imaginario... Ese donde no sólo todo puede ser alcanzable y posible; sino que te lleva a ser mejor persona y afrontar con FE, las adversidades en la realidad.

Gracias por el silencio y por encontrar en sus sonidos tanta paz e inspiración... 

lunes, abril 06, 2015

Juanito.


Llevo varios días y noches pensando en él, en que su historia comenzó mucho antes de que se centrara toda la atención en su ser, sobre todo durante sus últimas horas de vida.

Él tiempo para él tal vez fue relativo... Tal vez ni siquiera tenía nombre, no sabemos si alguna vez tuvo una familia, si nació en algún rincón de la ciudad, si jugando se alejó y no supo como volver a casa, o como fue que terminó vagando entre las calles.
Por su tamaño, evidentemente (fue durante meses que quizá se convirtieron en años). en los que tal vez fue como una sombra imperceptible ante los ojos del común de la gente.

Recorrió un montón de calles, y nadie nunca lo acompañó ni se preocupó por él, hasta unos instantes después en que conoció la faceta más oscura, repugnante y enferma de la que puede ser capaz un ser humano (por hacer alusión sólo a la "especie", puesto que quien propició que su vida terminara más rápido de lo que debía, ni siquiera merece que se le llame así).

Fue ahí, en ese instante y hasta que alguien gritó varias veces pidiendo ayuda en su nombre y de manera desesperada, que dejó de ser un fantasma como muchos que a diario deambulan entre la gente, para empezar a llamarse "Juan".

Él no hablaba, pero la inmensa tristeza reflejada en su mirada y su rostro lo decía todo... Recibió además de un nombre pronunciado en diminutivo y con profundo cariño, toda la atención y el cuidado que quizá con el paso del tiempo olvidó y desde hacía tanto nadie le había dado.

Quizá eso no servía de mucho a la hora de intentar aminorar el daño y el dolor físico que llevaba varias horas instalado en su cuerpo, pero a pesar de eso, desde su postración, el espíritu de Juanito intentó mantenerse, y se aferró a la vida con toda la fuerza de un alma tan noble, pero todo eso resultó no ser suficiente en el momento decisivo de quedarse o no aquí.

Mascota en el funeral de Juanito.

Su cuerpo no resistió, se negó a librar una nueva batalla, ya no por comida, o por un sitio cómodo para dormir con agua y un poco de sombra... Él descansó, pero todos los que tan tardíamente tomamos por fin conciencia de su existencia, perdimos mucho más... Perdimos la esperanza y nos cuestionamos desde ese instante: ¿En qué demonios nos hemos convertido? ¿De qué está llena la mente, pero sobre todo el alma de los niños y jóvenes que están creciendo entre nosotros?... Nos llenamos también de remordimientos, de ese malestar que incomoda el alma de madrugada, cuando piensas en todos los que dejaste pasar de largo y no se salvaron con un: "Si yo hubiera", "Es que vivo muy lejos, si no pudiera ayudar un poco más".

Para ir de la tristeza a la indignación sólo se tiene que dar un paso.... Mientras las redes sociales y algunos minutos de los noticieros locales se llenaron de frases y palabras relacionadas entre esos dos estados de ánimo; muchos, por no decir "millones" como Juanito, continúan vagando entre callejones y avenidas no sólo con el estómago vacío, sino también enfermos de olvido.

Son muy pocos quienes realmente se detienen en el camino para mirarlos, brindarles una caricia y un poco de agua y alimento. Por esos unos cuantos, que se meten en problemas y se quedan hasta sin dinero por salvar una vida que a nadie le importa, sabemos que no todos somos tan "mierda" como especie...

La indiferencia mata y más allá de los mensajes de indignación y los cientos de "likes" en publicaciones con propuestas para que la muerte de Juanito no sea en vano; hacen falta más acciones concretas, gente que independientemente de si es o no "rescatista" o más allá de si se encuentra involucrada en alguno de los tantos grupos que existen, en la medida de sus posibilidades y con acciones tan pequeñas (como cargar una pequeña bolsa de croquetas); pueda contribuir a cambiar la vida de uno de esos tantos hermanos de Juanito que al momento de que tú leas esto, siguen vagando y hoy dormirán con el estómago vacío debajo de un carro o en un lote baldío.


Lo más triste es que a veces existen ángeles de cuatro patitas que aún teniendo familia y hogar, carecen de amor y atención. Sé que muchos de nosotros quisiéramos poder rescatarlos a todos, detenernos en el camino para llevarnos a casa a cada uno de los que encontramos de camino al trabajo o a la escuela, porque sabemos que si no nos detenemos aunque sea un segundo para darles un poco de agua y alimento, podrán pasar días enteros, y por mucho que sea un punto concurrido nadie más lo hará.

La tristeza no se disipa tan fácil... Para todos aquellos que la indiferencia ha hecho que pierdan su alma, Juanito puede haber sido un simple perro; sin embargo para quienes hemos aprendido de los ángeles con cola y de cuatro patitas, el valor de la lealtad, el agradecimiento y el amor incondicional, esperamos que además de justicia, el compromiso compartido de apoyar y ayudar de la manera en que se pueda, haga que más allá de hacer justicia, recuperemos la esperanza...

Juanito: échanos una patita desde el cielo y ojalá te encontremos al otro lado del puente del arcoíris. Ojalá puedas perdonar tanta maldad e indiferencia. Descansa en paz.

jueves, abril 02, 2015

Ama... (Todo lo que es parte de ti)...


¿Quieres que tu vida se mejore?

Ama 
Ama a tus enemigos.
Ama a tu rival de amores.
Ama a tus socios, tu jefe o compañeros de trabajo con los que no te llevas.
Ama a tu familia con la que tienes conflicto.
Ama a tus deudas.
Ama a tus problemas.
Ama todo lo que no te agrade.

Fácil no es pero es el camino más sencillo para salir de estas experiencias dolorosas.

Mereces amor.
Tu propia frecuencia amorosa te puede ayudar a sanar tu vida.
No es budismo, ni nada por el estilo... Es puro sentido común.

Ni Dios, ni los astros, el destino, las personas o la vida misma están en contra tuya...

Cada quien, con lo que decide y lo que no decide va creando su vida y sus circunstancias y cada uno de nosotros se encuentra donde hemos decidido estar...

No puedes estar peleado con el mundo, así que toma el control de tu vida y aprovecha el momento presente. No todo es malo, ni tampoco bueno.

Si hoy estás mal, otro día quizás no y mañana no sabes lo que habrá.

lunes, marzo 30, 2015

El Atrapador de El Duende Cazador de Sueños...


...Otra vez: había un Duende Cazador de Sueños...

La última vez que entre estas páginas sueltas él apareció, supimos que se quedó a vivir de manera permanente en un parque solitario, lugar donde intentaba atrapar adentro de un frasco de cristal, la esencia de los sueños más hermosos que encontraba en los pensamientos de todas las personas que pasaban por ahí.

Durante un buen lapso de tiempo logró llenar ese recipiente frágil, transparente y con tapadera (que tan celosamente guardaba); con los colores de las fantasías más increíbles de los niños que durante el verano jugaban en ese lugar por las tardes.

Dentro de su frasco, los sueños de los pequeños eran los de colores más brillantes, y por ende, los que a él más le gustaban...Él no lo sabía explicar bien a ciencia cierta, pero tal vez eso se debía a que del modo más simple, eran los humanos más pequeños quienes a través de la transparencia de su alma, lo podían ver.

Esa fue la razón por la que El Duende Cazador de Sueños decidió quedarse de forma permanente en ese parque, pero conforme pasó el tiempo cada vez era más difícil encontrar sueños... Los niños ya no jugaban a imaginar como antes, caminaban como autómatas conectados a algunos pequeños artefactos de pantalla luminosa, y para cuando la naturaleza despojó a los árboles de su follaje, (transformándolo en una gran alfombra amarilla), ninguno de ellos, ni por equivocación pasaba por ahí.

A la par de su frasco que con el paso del tiempo se fue quedando vacío, El Duende Cazador de Sueños se fue quedando sin ilusiones. Pasaba la mayor parte del tiempo durmiendo entre las ramas de un árbol de copa ancha, eso si, sin soltar nunca su frasco que era cada vez más transparente que el viento.

Decidido estaba a dejar morir por completo su magia y sus emociones, y quizá hubiera sido así, hasta el día en que sumido en una de esas siestas interminables, la tapa rosca de su frasco cayó al suelo y las hijas invisibles del Sr. Viento comenzaron a jugar con ella, haciéndola rodar varias veces y mucho más lejos de lo que normalmente hubiera podido caer.

Con el corazón casi en la garganta y alarmado, de un salto bajó del árbol, totalmente dispuesto a no perder ese pequeño trozo redondeado que resguardaba todo eso que El Duende más atesoraba. Corrió y corrió porque sabía que si la perdía de vista, corría el riesgo de no recuperarla jamás.

Tras varios minutos en que las hijas del viento lo trajeron de un lado hacia otro, finalmente se aburrieron y él pudo recuperar su tan preciada tapa; pero cuando lo hizo y una vez que ya la tuvo en sus manos, al mirar a su alrededor cayó en la cuenta de que estaba mucho muy lejos ya del parque que desde hacía más de 300 años había sido su hogar.

La verdad sintió miedo... No tenía ni la menor idea de en dónde se encontraba, pero respiró profundo e intentó tranquilizarse, al tiempo que sacó de su polvoriento y despintado traje, el famoso frasco que siempre llevaba consigo como recipiente de ilusiones, para colocarle la tapa de metal color dorado una vez más.

En eso estaba cuando se dio cuenta que el frasco no estaba vacío. En su interior reposaba un vapor brillante y colorido... ¡Era un sueño! que justo ahí, en ese punto acababa de caer...

El Duende Cazador de Sueños no podía creerlo... 700 lunas y 200 soles marcados en el tronco de un viejo sauce del parque donde vivía, esperando un sólo día como ese, y fue donde menos lo esperaba que fue a encontrar eso tan especial que justificaba su estadía en el mundo real y no de la fantasía.

Colocó la tapa con sumo cuidado para resguardar ese que representaba el primer sueño que había visto en mucho tiempo y lleno de curiosidad miró a su alrededor para averiguar de donde provenía... Cuando sus ojos de brillantes destellos se enfocaron hacia el fondo de la calle, descubrió a un muchacho que llevaba una guitarra colgando de la espalda y de la misma pendía un extraño artefacto hecho a base de plumas y una especie de tela semejante a la que los pescadores utilizan en el mar.

Ahí se dio cuenta de donde provenía ese sueño, que al observarlo dentro del frasco y a contraluz, se dio cuenta que se trataba de una hermosa canción que aún no había nacido... Era un sueño tan frágil, que quizá por eso a aquel joven se le había caído...

Las revelaciones suelen darse en el lapso de un instante... Y así fue como de golpe regresó para ese pequeño personaje atrapado entre el mundo irreal y el de la fantasía, todo el entusiasmo y sus ganas de vivir.

Hizo a un lado el miedo, y aunque perdió de vista al muchacho de la guitarra; adentrándose entre calles, descubrió en muchas puertas y ventanas artefactos parecidos al que pendía de la guitarra y atrapados en ellos los más hermosos sueños y pensamientos de toda la gente que a diario salía a trabajar, y a la par de vivir inmersos en la realidad y sus problemas, al llegar a casa soñaban (dormidos o despiertos), los más maravillosos sueños.

Durante toda su vida, El Duende se enfocó únicamente a recolectar los sueños que provenían del alma y la imaginación de los niños pequeños; pero bastó con un pequeño recorrido ese día, para darse cuenta que a pesar de que el mundo real era un lugar hóstil muchas veces, existían personas en todas partes que suspiraban y tenían sueños a la par de afrontar problemas y salir a trabajar.

Así fue como su frasco volvió a llenarse de letras de canciones aún no creadas, de las ganas de aprender de alguien desconocido, de sonrisas e instantes perfectos que fue recolectando en ventanas, calles e instantes perfectos... Su recorrido por la ciudad era tan prolongado como intenso que perdió la noción acerca de cuánto tiempo pasó caminando entre la gente recolectando los sueños que se desbordaban de aquel artefacto extraño que un día descubrió llevaba el nombre de "Atrapador de Sueños"...

Juraría que aún caminaba por las calles... Pero apareció de pronto dormitando entre las ramas de su árbol favorito... Desconcertado, su primer impulso fue echar un vistazo al frasco con tapa que seguía repleto de ensoñaciones hermosas; y no sabía si había sido verdadero o no, pero tampoco quiso cuestionarse mucho... Volvió a dormirse, puesto que en el cielo todavía había estrellas y aunque faltaba todavía para que amaneciera, El Duende sabía ahora que por más que el mundo real fuera difícil y estuviera de cabeza, mientras existiera en algún punto o rincón alguien que soñara, no todo estaba perdido ya. 

"Quizá en tu mente y en tu cuerpo no haya otra cosa que paz mientras te deslizas hacia el sueño".

viernes, marzo 27, 2015

El Sueño De Martha Debayle.


Soñé a Martha Debayle... Estábamos así "casual" (como dicen en el Facebook) en una fiesta navideña o algo así por el estilo, en la que también se encontraba reunida toda mi familia en la antigua casa de mi abuelita.

El sueño era muy extraño, porque así como en la reunión había gente conocida, había otras que ni al caso, en el sentido de que no eran parte de nuestra vasta y numerosa descendencia, pero lo más curioso era también, que a la par de estar celebrando lo que era quizá la fiesta más importante del año, todos los ahí reunidos estábamos trabajando en el diseño de una especie de revista.

Fuera de mi núcleo familiar cercano, yo nunca he sido apegada a ningún otro pariente y dentro del sueño no era la excepción. Mientras la mayor parte del grupo discutía sobre una página que hacia falta con una felicitación general por las festividades, yo estaba en un rincón apartado (donde en un tiempo existió una mesita con un teléfono) y siendo un poco Grinch y al mismo tiempo testigo silencioso de todo cuanto sucedía, desde ahí me atrevía a sugerir que no se complicaran y publicaran simplemente un diseño elaborado fácil y rápido con muchos colores y una frase bonita y la firma de todos.

Al parecer mi idea era de su agrado, pues de inmediato se ponían a trabajar para materializar esa página que por lo que pude ver iba a ser una de las más importantes dentro de la publicación. Fue en ese lapso cuando de entre toda esa gente, de pronto apareció Martha Debayle.

Ella había estado todo este tiempo junto al resto de las personas, pero de pronto los dejaba para acercarse hasta ese rincón de la casa (muy cerca de la puerta) donde yo estaba sentada sobre una pequeña mesita, entonces lo primero que me decía era: "Querida, no me gusta para nada el auto que tienes".

Yo echaba un vistazo por el vitral que existía a un costado de la puerta principal de la casa, y veía estacionado un pequeño auto desvencijado en color azul de cuatro puertas... Si bien era cierto que no se trataba de un vehículo de lujo, tampoco lucía tan mal. 

Por alguna razón, yo sabía dentro del sueño, que yo no tengo auto (sólo una motocicleta), pero al mismo tiempo entendía que ahí, en ese espacio irreal, ese auto con la pintura un poco desgastada y que tenía cierto aire vintage de auto de fabricación europea, me pertenecía y para mi no estaba tan mal. 

Mi respuesta para ella era simplemente: "Eso es lo que hay", como dándole a entender que era un auto acorde a los recursos que yo tengo en este momento, pero ella replicaba, así como ese tono medio fresa y arrogante que la caracteriza: "Tú sabes muy bien que si te esforzaras realmente podrías tener uno mucho mejor".

La respuesta a ese nuevo argumento, yo la decía sólo adentro de mis pensamientos, y era algo así como: "Es muy fácil para ti decir eso que hasta ahora has tenido todo lo que quieres y sueñas", pero entonces, tal y como si ella hubiese leído mis pensamientos me replicaba: "Yo todavía no logro todo lo que quiero, aún hay muchas cosas que sueño alcanzar".

¡Wow!... Martha Debayle reconociendo que es una mujer que contrario a todo lo que se puede pensar, no lo tiene todo y también anhela y tiene sueños por cumplir como cualquier simple mortal. 

Ahí fue cuando desperté, y me levanté con la sensación de que no quería olvidar nada en absoluto de ese sueño tan incoherente, pero quizá al mismo tiempo tan lleno de señales y proyecciones personales.

Yo siempre analizo mis sueños y creo que este no tiene vuelta de hoja. Cuando me fui a dormir no pensaba en nada de lo que vi en el sueño, pero quizá ese espacio inconsciente fue el marco perfecto para crear un escenario imaginario en el que se combinó la presencia de una mujer a quien con todo y que no es nada sencilla, para mi, desde siempre representa una especie de imagen aspiracional porque no sólo es bellísima, sino que es una locutora, empresaria y comunicadora de la que todas las personas que amamos el trabajo en los medios y la comunicación, nos encantaría aprender.

El haber tenido como escenario para ese sueño la casa de mi abuelita, tampoco tiene vuelta de hoja. Ahí pasé la mayor parte de mi infancia, fue donde descubrí la magia de los libros y de leer para aprender acerca del mundo que me rodeaba... Todo eso, además de que hasta hoy, mi abuelita materna ha sido la mujer más sabia y generosa que he conocido

El mensaje es muy claro... tal vez eso que Martha dijo en el sueño, es lo mismo que yo llevo repitiéndome en silencio a mi misma durante todo este tiempo. Dejé de trabajar en medios, pero eso es lo que yo realmente sé hacer y aunque no tengo ni la menor idea de lo que será mi futuro a nivel profesional, lo que sí sé es que siempre voy a llegar a mi casa a escribir y de alguna forma todo lo que aprendí como comunicóloga lo sigo aplicando en mi trabajo actual y también en las cosas que voy creando para compartir en este espacio, y allá afuera, en el mundo real.

Estoy segurísima que Martha Debayle es una mujer que de verdad tiene sueños, pues por muy figura pública que sea, es también una mujer normal. Quizá el haberla involucrado en mi mundo imaginario sea de risa para quienes me lean, pero eso es lo que menos me importa., el objetivo de este blog nunca fue buscar la aprobación o el reconocimiento de alguien más... Que con el paso del tiempo lo que escribo, le haya servido a otras personas, eso es gratificante, pero eso ya es otra cuestión...

Yo escribo lo que siento y me gusta atrapar en letras lo que sueño, Por eso decidí nombrar este escrito haciendo referencia a Martha Debayle, porque estoy segura que ella es una mujer que también sueña, y porque al menos a mi, (a pesar de que a través de ella haya reflejado algo tan personal), me sirve, para buscar la posibilidad de volverlo algo factible de convertir en realidad. 

¡Gracias por las señales!