viernes, mayo 01, 2015

Bienvenidos a mi Huev Blog...


"Páginas Sueltas y de Colores", no es otra cosa, más que la transcripción de algunas de las páginas que a veces escribo en mi diario personal. Por esa razón son "Páginas Sueltas", mientras que lo de "Colores", obedece a que los estados de ánimo (sobre todo en nosotras las mujeres) suelen ser muy cambiantes y por ende se revisten de distintas tonalidades similares a las que existen dentro del espectro de colores.

Estoy pensando en que quizá estaría padre hacer una clasificación respecto a eso, porque aquí encontrarás páginas con tonos rosas, grises (que serán quizá las tristes), verdes (cuando hable de algo que haya aprendido o quizá me sorprenda), morado (que es mi color favorito y usaré tal vez para plasmar alguna vivencia muy personal), azul (que para mi es el color de los sueños), así como colores terrosos o en tonos intensos y vivos, similares a los que van revistiendo cada experiencia que conforma la vida.

Me encantaría encontrar en el camino a muchas personas que tal vez se identifiquen con lo que hago, sin embargo estoy consciente también de que habrá a quienes simplemente no les guste lo que escribo.

Para mi, que sólo soy una "aprendiz de escritora" todo es válido y lo más importante es saber que en este espacio he encontrado no sólo la forma de hacer lo que más me gusta y pues si en ese lapso logro aportar una reflexión, un sentimiento o la alegría y la risa que provoca el compartir una idea loca, tal vez en el instante mismo que eso suceda, habré cumplido mi objetivo.

Así que para ya no hacer más largo este rollo y sin importar también: ¿cómo haya sido que llegaste hasta este blog?, te agradezco el tiempo que te tomes para leer lo que escribo y del mismo modo espero que disfrutes tu estancia en este pequeño espacio del ciberespacio al igual que lo hago yo.

¡Bienvenido!
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lunes, marzo 30, 2015

El Atrapador de El Duende Cazador de Sueños...


...Otra vez: había un Duende Cazador de Sueños...

La última vez que entre estas páginas sueltas él apareció, supimos que se quedó a vivir de manera permanente en un parque solitario, lugar donde intentaba atrapar adentro de un frasco de cristal, la esencia de los sueños más hermosos que encontraba en los pensamientos de todas las personas que pasaban por ahí.

Durante un buen lapso de tiempo logró llenar ese recipiente frágil, transparente y con tapadera (que tan celosamente guardaba); con los colores de las fantasías más increíbles de los niños que durante el verano jugaban en ese lugar por las tardes.

Dentro de su frasco, los sueños de los pequeños eran los de colores más brillantes, y por ende, los que a él más le gustaban...Él no lo sabía explicar bien a ciencia cierta, pero tal vez eso se debía a que del modo más simple, eran los humanos más pequeños quienes a través de la transparencia de su alma, lo podían ver.

Esa fue la razón por la que El Duende Cazador de Sueños decidió quedarse de forma permanente en ese parque, pero conforme pasó el tiempo cada vez era más difícil encontrar sueños... Los niños ya no jugaban a imaginar como antes, caminaban como autómatas conectados a algunos pequeños artefactos de pantalla luminosa, y para cuando la naturaleza despojó a los árboles de su follaje, (transformándolo en una gran alfombra amarilla), ninguno de ellos, ni por equivocación pasaba por ahí.

A la par de su frasco que con el paso del tiempo se fue quedando vacío, El Duende Cazador de Sueños se fue quedando sin ilusiones. Pasaba la mayor parte del tiempo durmiendo entre las ramas de un árbol de copa ancha, eso si, sin soltar nunca su frasco que era cada vez más transparente que el viento.

Decidido estaba a dejar morir por completo su magia y sus emociones, y quizá hubiera sido así, hasta el día en que sumido en una de esas siestas interminables, la tapa rosca de su frasco cayó al suelo y las hijas invisibles del Sr. Viento comenzaron a jugar con ella, haciéndola rodar varias veces y mucho más lejos de lo que normalmente hubiera podido caer.

Con el corazón casi en la garganta y alarmado, de un salto bajó del árbol, totalmente dispuesto a no perder ese pequeño trozo redondeado que resguardaba todo eso que El Duende más atesoraba. Corrió y corrió porque sabía que si la perdía de vista, corría el riesgo de no recuperarla jamás.

Tras varios minutos en que las hijas del viento lo trajeron de un lado hacia otro, finalmente se aburrieron y él pudo recuperar su tan preciada tapa; pero cuando lo hizo y una vez que ya la tuvo en sus manos, al mirar a su alrededor cayó en la cuenta de que estaba mucho muy lejos ya del parque que desde hacía más de 300 años había sido su hogar.

La verdad sintió miedo... No tenía ni la menor idea de en dónde se encontraba, pero respiró profundo e intentó tranquilizarse, al tiempo que sacó de su polvoriento y despintado traje, el famoso frasco que siempre llevaba consigo como recipiente de ilusiones, para colocarle la tapa de metal color dorado una vez más.

En eso estaba cuando se dio cuenta que el frasco no estaba vacío. En su interior reposaba un vapor brillante y colorido... ¡Era un sueño! que justo ahí, en ese punto acababa de caer...

El Duende Cazador de Sueños no podía creerlo... 700 lunas y 200 soles marcados en el tronco de un viejo sauce del parque donde vivía, esperando un sólo día como ese, y fue donde menos lo esperaba que fue a encontrar eso tan especial que justificaba su estadía en el mundo real y no de la fantasía.

Colocó la tapa con sumo cuidado para resguardar ese que representaba el primer sueño que había visto en mucho tiempo y lleno de curiosidad miró a su alrededor para averiguar de donde provenía... Cuando sus ojos de brillantes destellos se enfocaron hacia el fondo de la calle, descubrió a un muchacho que llevaba una guitarra colgando de la espalda y de la misma pendía un extraño artefacto hecho a base de plumas y una especie de tela semejante a la que los pescadores utilizan en el mar.

Ahí se dio cuenta de donde provenía ese sueño, que al observarlo dentro del frasco y a contraluz, se dio cuenta que se trataba de una hermosa canción que aún no había nacido... Era un sueño tan frágil, que quizá por eso a aquel joven se le había caído...

Las revelaciones suelen darse en el lapso de un instante... Y así fue como de golpe regresó para ese pequeño personaje atrapado entre el mundo irreal y el de la fantasía, todo el entusiasmo y sus ganas de vivir.

Hizo a un lado el miedo, y aunque perdió de vista al muchacho de la guitarra; adentrándose entre calles, descubrió en muchas puertas y ventanas artefactos parecidos al que pendía de la guitarra y atrapados en ellos los más hermosos sueños y pensamientos de toda la gente que a diario salía a trabajar, y a la par de vivir inmersos en la realidad y sus problemas, al llegar a casa soñaban (dormidos o despiertos), los más maravillosos sueños.

Durante toda su vida, El Duende se enfocó únicamente a recolectar los sueños que provenían del alma y la imaginación de los niños pequeños; pero bastó con un pequeño recorrido ese día, para darse cuenta que a pesar de que el mundo real era un lugar hóstil muchas veces, existían personas en todas partes que suspiraban y tenían sueños a la par de afrontar problemas y salir a trabajar.

Así fue como su frasco volvió a llenarse de letras de canciones aún no creadas, de las ganas de aprender de alguien desconocido, de sonrisas e instantes perfectos que fue recolectando en ventanas, calles e instantes perfectos... Su recorrido por la ciudad era tan prolongado como intenso que perdió la noción acerca de cuánto tiempo pasó caminando entre la gente recolectando los sueños que se desbordaban de aquel artefacto extraño que un día descubrió llevaba el nombre de "Atrapador de Sueños"...

Juraría que aún caminaba por las calles... Pero apareció de pronto dormitando entre las ramas de su árbol favorito... Desconcertado, su primer impulso fue echar un vistazo al frasco con tapa que seguía repleto de ensoñaciones hermosas; y no sabía si había sido verdadero o no, pero tampoco quiso cuestionarse mucho... Volvió a dormirse, puesto que en el cielo todavía había estrellas y aunque faltaba todavía para que amaneciera, El Duende sabía ahora que por más que el mundo real fuera difícil y estuviera de cabeza, mientras existiera en algún punto o rincón alguien que soñara, no todo estaba perdido ya. 

"Quizá en tu mente y en tu cuerpo no haya otra cosa que paz mientras te deslizas hacia el sueño".

viernes, marzo 27, 2015

El Sueño De Martha Debayle.


Soñé a Martha Debayle... Estábamos así "casual" (como dicen en el Facebook) en una fiesta navideña o algo así por el estilo, en la que también se encontraba reunida toda mi familia en la antigua casa de mi abuelita.

El sueño era muy extraño, porque así como en la reunión había gente conocida, había otras que ni al caso, en el sentido de que no eran parte de nuestra vasta y numerosa descendencia, pero lo más curioso era también, que a la par de estar celebrando lo que era quizá la fiesta más importante del año, todos los ahí reunidos estábamos trabajando en el diseño de una especie de revista.

Fuera de mi núcleo familiar cercano, yo nunca he sido apegada a ningún otro pariente y dentro del sueño no era la excepción. Mientras la mayor parte del grupo discutía sobre una página que hacia falta con una felicitación general por las festividades, yo estaba en un rincón apartado (donde en un tiempo existió una mesita con un teléfono) y siendo un poco Grinch y al mismo tiempo testigo silencioso de todo cuanto sucedía, desde ahí me atrevía a sugerir que no se complicaran y publicaran simplemente un diseño elaborado fácil y rápido con muchos colores y una frase bonita y la firma de todos.

Al parecer mi idea era de su agrado, pues de inmediato se ponían a trabajar para materializar esa página que por lo que pude ver iba a ser una de las más importantes dentro de la publicación. Fue en ese lapso cuando de entre toda esa gente, de pronto apareció Martha Debayle.

Ella había estado todo este tiempo junto al resto de las personas, pero de pronto los dejaba para acercarse hasta ese rincón de la casa (muy cerca de la puerta) donde yo estaba sentada sobre una pequeña mesita, entonces lo primero que me decía era: "Querida, no me gusta para nada el auto que tienes".

Yo echaba un vistazo por el vitral que existía a un costado de la puerta principal de la casa, y veía estacionado un pequeño auto desvencijado en color azul de cuatro puertas... Si bien era cierto que no se trataba de un vehículo de lujo, tampoco lucía tan mal. 

Por alguna razón, yo sabía dentro del sueño, que yo no tengo auto (sólo una motocicleta), pero al mismo tiempo entendía que ahí, en ese espacio irreal, ese auto con la pintura un poco desgastada y que tenía cierto aire vintage de auto de fabricación europea, me pertenecía y para mi no estaba tan mal. 

Mi respuesta para ella era simplemente: "Eso es lo que hay", como dándole a entender que era un auto acorde a los recursos que yo tengo en este momento, pero ella replicaba, así como ese tono medio fresa y arrogante que la caracteriza: "Tú sabes muy bien que si te esforzaras realmente podrías tener uno mucho mejor".

La respuesta a ese nuevo argumento, yo la decía sólo adentro de mis pensamientos, y era algo así como: "Es muy fácil para ti decir eso que hasta ahora has tenido todo lo que quieres y sueñas", pero entonces, tal y como si ella hubiese leído mis pensamientos me replicaba: "Yo todavía no logro todo lo que quiero, aún hay muchas cosas que sueño alcanzar".

¡Wow!... Martha Debayle reconociendo que es una mujer que contrario a todo lo que se puede pensar, no lo tiene todo y también anhela y tiene sueños por cumplir como cualquier simple mortal. 

Ahí fue cuando desperté, y me levanté con la sensación de que no quería olvidar nada en absoluto de ese sueño tan incoherente, pero quizá al mismo tiempo tan lleno de señales y proyecciones personales.

Yo siempre analizo mis sueños y creo que este no tiene vuelta de hoja. Cuando me fui a dormir no pensaba en nada de lo que vi en el sueño, pero quizá ese espacio inconsciente fue el marco perfecto para crear un escenario imaginario en el que se combinó la presencia de una mujer a quien con todo y que no es nada sencilla, para mi, desde siempre representa una especie de imagen aspiracional porque no sólo es bellísima, sino que es una locutora, empresaria y comunicadora de la que todas las personas que amamos el trabajo en los medios y la comunicación, nos encantaría aprender.

El haber tenido como escenario para ese sueño la casa de mi abuelita, tampoco tiene vuelta de hoja. Ahí pasé la mayor parte de mi infancia, fue donde descubrí la magia de los libros y de leer para aprender acerca del mundo que me rodeaba... Todo eso, además de que hasta hoy, mi abuelita materna ha sido la mujer más sabia y generosa que he conocido

El mensaje es muy claro... tal vez eso que Martha dijo en el sueño, es lo mismo que yo llevo repitiéndome en silencio a mi misma durante todo este tiempo. Dejé de trabajar en medios, pero eso es lo que yo realmente sé hacer y aunque no tengo ni la menor idea de lo que será mi futuro a nivel profesional, lo que sí sé es que siempre voy a llegar a mi casa a escribir y de alguna forma todo lo que aprendí como comunicóloga lo sigo aplicando en mi trabajo actual y también en las cosas que voy creando para compartir en este espacio, y allá afuera, en el mundo real.

Estoy segurísima que Martha Debayle es una mujer que de verdad tiene sueños, pues por muy figura pública que sea, es también una mujer normal. Quizá el haberla involucrado en mi mundo imaginario sea de risa para quienes me lean, pero eso es lo que menos me importa., el objetivo de este blog nunca fue buscar la aprobación o el reconocimiento de alguien más... Que con el paso del tiempo lo que escribo, le haya servido a otras personas, eso es gratificante, pero eso ya es otra cuestión...

Yo escribo lo que siento y me gusta atrapar en letras lo que sueño, Por eso decidí nombrar este escrito haciendo referencia a Martha Debayle, porque estoy segura que ella es una mujer que también sueña, y porque al menos a mi, (a pesar de que a través de ella haya reflejado algo tan personal), me sirve, para buscar la posibilidad de volverlo algo factible de convertir en realidad. 

¡Gracias por las señales!

lunes, marzo 23, 2015

Lunes 23 de Marzo...


Lunes 23 de Marzo, y escribo en la última parte de mi día laboral... Aprovechando los últimos minutos antes de volver a casa.

Estoy sola en la oficina, en silencio; y es cuando la ausencia de voces de la gente a mi alrededor o del timbre del teléfono, que en mi interior aumenta el sonido de las cosas en las que pienso y las emociones que son importantes para mi en este momento.

Es curioso, pero hace apenas unos instantes previos a escribir esto, recordé que eso siempre ha sido característico de mi... Soy muy de escucharme por dentro, pero hace cinco años atrás, los instantes como este, eran en un parque, muchas veces a la hora de la comida, con un cuaderno de diario y una manzana o algo comestible a un lado.

Las cosas que me preocupaban en ese entonces han cambiado. Algunos problemas prevalecen (sobre todo en lo relativo a lo económico), pero supongo que eso es algo que no sólo a mi me afecta, y en realidad no es de lo que quiero hablar hoy, sino del hecho de quedarme a solas conmigo misma, sin más sonido que el de mis propios pensamientos; ese que de modo inevitable me lleva a preguntarme y sobre todo a cuestionarte a ti (en el momento que me leas). ¿En qué cosas piensas cuando te quedas en silencio?

Siempre que escribo y alguien me lee (independientemente de si es poca o mucha gente), o del tiempo que haya pasado desde que yo haya escrito algo, pienso que es como si fuera una charla a destiempo, en distintos puntos del planeta... Puede ser... O más aún: me gusta pensar que es posible en otro tiempo y espacio, si es que mis letras prevalecen por tanto tiempo aquí.

Si tú me preguntas a mi, pues te diré que en este instante, pienso sólo en mi vida presente. En las cosas que para mi son importantes. En aquella época que mencionaba líneas más arriba, esa de los textos en el parque, había siempre un eterno sentimiento de nostalgia y un tanto de tristeza... Era una época de búsqueda de muchas respuestas; también de un amor no correspondido (que en cierta forma eso fue lo que influyó para que ese estado de ánimo fuera permanente), pero que poniendo las cosas en perspectiva no era más que un lazo inquebrantable que permanece hasta ahora, y a pesar de que todo a mi alrededor sigue cambiando y transformándose, yo me siento como si estuviera dentro de un círculo en el que de los bordes hacia adentro, fuera similar a un refugio donde no sólo he aprendido a ser yo misma, sino que estoy tranquila con lo que soy y sobre todo en paz.


Hay días en que cuando camino por la calle, casi siempre al final del día de trabajo, atravieso por una parte donde existe un museo (que alguna vez me dio una idea para una historia fantástica que aún no termino de escribir). Mientras avanzo entre la gente, mi mente vuelve un poco en el tiempo, a todas esas veces que he pasado por ahí y me imagino que si pudiera trasladarme al pasado ¿Qué haría si me encontrara conmigo misma?

Quizá sería un encuentro muy extraño, como esas veces que te encuentras con un "Ex".... Jajajaja... Bueno no tan tétrico, pero si como si fuera algún amigo o compañero de infancia, de adolescencia o de la escuela; uno de esos con quien viviste muchas cosas divertidas y de todo tipo, y que de repente tomaron rumbos diferentes, hasta que un día la casualidad los vuelve a reunir, y es un poco raro darte cuenta que ese conocido ahora quizá es un extraño, porque tus circunstancias ya cambiaron y de alguna manera también tu forma de pensar.

Creo que así sería mi encuentro conmigo misma, tal vez me costaría creerle a la mujer de hoy que toda esa carga negativa que tenía hace cinco años atrás, se difuminaría por completo con el paso del tiempo y llegaría a ser feliz, así sin mas... Sin tener grandes cosas, y aunque con el corazón lleno de amor y una persona al lado, hoy sé que mi estabilidad no depende para nada de eso, porque ya no es mi centro, ni mi eje, sino sólo un complemento.

Hace apenas algunos días, yo le decía a mi madre que si fuera posible detener el paso del tiempo, yo me quedaría justo de esta edad... Dicen que la naturaleza es sabia, pero también hoy cobra mucho más sentido para mi esa famosa frase de que "Los Tiempos de Dios Son Perfectos", simple y sencillamente porque han tenido que pasar 40 años terrenales para mi; para llegar a entender que mi misión aquí es escribir, contar historias y sé que para poder hacerlo tenía que seguir un camino distinto y no convencional al que siguen todas las mujeres que hoy son de mi edad.

Estoy consciente también de que todo esto puede ser también una tregua, porque la vida siempre cambia, no todo siempre sale como lo planeas, y yo, como todas las personas normales, no estoy excenta de padecer dolor. Tengo dificultades, muy pocos miedos (la verdad). Me equivoco también y todo eso es parte de esta experiencia como ser humano... Así que no pienso más allá de este día, no cargo más que estos pensamientos y sé que a pesar de que no soy una persona famosa, ni con dinero, ni con poder, mi verdadero valor radica en lo que llevo en mi y sé que soy una mujer llena de amor.

Cada uno de nosotros somos lo que llevamos dentro. El pasado si influye, pero una vez que tomas conciencia de que tu cuerpo es esa especie de "estuche" que resguarda a tu alma, a todo eso que en realidad eres por dentro, te das cuenta que tienes todo el "kit" necesario para estar aquí.

Hoy yo soy esto, estoy aquí, escribiendo para hablar contigo... Puedo ser tu amiga, tu hermana, alguien que no conoces bien y te cae bien (o tal vez hasta mal), tal vez me toque trabajar contigo, coincidir en algún punto de la vida en tu camino, y espero que si así sucede pueda ser capaz de regalarte algo bueno o tener la humildad suficiente para aprender de ti.

Este día, tú ya lo has hecho conmigo... En silencio me has escuchado a través de las letras, me regalaste el brillo de tus ojos, una milésima parte de tu vida convertida en minutos y sólo por eso, este Lunes 23 de Marzo ya ha sido distinto y ha valido la pena vivirlo hasta el final.

Ojalá que en la ausencia de sonidos, tus pensamientos sean una buena compañía para ti, tanto como hoy lo has sido tú para mi.

Dulce Noche...

Escaleras Hacia El Cielo...


Dicen que antes de nacer elegimos el cuerpo, los padres y la vida que queremos tener y los retos a afrontar....

Desde antes de leerlo yo ya creía en eso y aunque no lo podía ver tal cual, sabía perfecto cuáles eran esas escaleras hacia el cielo... Desde entonces rezo por los que en este instante están llegando y también por los que se van.

domingo, marzo 22, 2015

Pasos En La Arena...


"Amo tus pies porque anduvieron sobre la tierra y sobre el viento y sobre el agua hasta que me encontraron".

-Pablo Neruda-

lunes, marzo 16, 2015

Las cosas que me gustan... (de TI)...


Me gusta escribir en silencio porque es como hablar con letras y con la voz del pensamiento...
Me gusta el olor a tierra mojada, el frío que en invierno humedece los cristales de madrugada y permite materializar suspiros y sueños que tal vez no se logran visualizar más allá de la niebla, pero con la magia de la imaginación se vuelven posibilidad.

Me gustan los calcetines cálidos y las frazadas que te envuelven tras un baño caliente luego de un día pesado de trabajo. Me gusta el aroma de tu piel y la manera que tienes de aferrarte a mi en el momento justo en que se emprende el camino hacia el país de los sueños.

Me gusta descubrir la luminosidad de tu sonrisa en la penumbra y en medio de un beso. Me gusta leer cuando ya te has dormido y luego repentinamente despiertas de madrugada y me apresuras con la intención de que mi atención sea por completo para ti.

Me gusta caminar por las calles de la ciudad con la certeza de saber que aunque lo hago en solitario, estás tú ya en mi vida. Me gusta inventar historias y compartirlas contigo antes de que se materialicen en papel.

Me gusta ser tu refugio en días estresantes de doble jornada, escucharte como si no existiera nada más importante en el mundo que lo que tú me dices, y hacerte ver las cosas de una manera más sencilla y menos tétrica de lo que a veces las visualizas tú... (Sí, tal como lo has hecho conmigo tantas veces tú también).

Me gusta pertenecer a ti y al mismo tiempo ser tan libre... Amarte, del mismo modo que amo mis espacios y el silencio, así como todo lo que soy y lo que ya era desde antes de estar contigo... Creo que a veces no llegas a entenderlo, pero no hay prisa... Te llevo algunos años de ventaja en esto y sé que algún día además de entenderlo, lograrás disfrutarlo tanto como yo también.

Me gusta la sensación de la arena bajo mis pies cuando camino contigo por la playa donde un día nos encontramos, el sonido de las hojas en otoño sonorizando nuestros pasos, así como el frío o el calor que me permite adivinar las tan diversas texturas que puede llegar a adoptar tu piel.

Me gusta la oscuridad que precede a los amaneceres más hermosos sin importar que sea Lunes o Domingo, porque es el espacio más sagrado donde más cerca estoy de ti y diseño sin necesidad de trazos en papel, un futuro que junto a ti quiero que haya posibilidad de construirse... Tú ni siquiera lo imaginas; pues eres un alma nueva que vive tan sólo el momento y esa es una de las tantas cosas que yo he aprendido de ti.

Me gusta, que aunque mi intención real era escribir de todo lo que tengo y disfruto tanto, el corazón y el alma me delatan a través de las palabras para decir que a pesar de que he sido una mujer muy afortunada, disfruto todavía mucho más el hecho de estar viva, desde que tú empezaste a formar parte importante de mi.

Quédate... 

miércoles, marzo 11, 2015

46 Años de Ti...


Hay celebraciones que prevalecen en el tiempo, y a pesar de la ausencia física, hoy se cumplen 46 años de ti... Ha pasado mucho tiempo desde la última vez que tú y yo nos vimos. Te soñé a finales de Febrero, pero a diferencia de otras veces no escribí nada al respecto.

Un montón de cosas han pasado desde que te fuiste, todos los que te amamos hemos cambiado también, pero eso no significa que te hayamos olvidado. Cada uno te recuerda a su manera y lo que antes eran cartas, historias, peluches, cajas con obsequios o quizá hojas de papel con letras inspiradas en ti; en el presente se han convertido en regalos mucho más valiosos y simbólicos.

Los viajes en el tiempo siempre son posibles... Por eso sé que año con año, hasta el lugar en donde estás, recibes los pensamientos de miles de personas que en el décimo día de marzo te recuerdan al mismo tiempo.

Festejar tu cumpleaños se volvió todavía más especial, pues hoy habrá quien te escribirá una carta que leerás sin ni siquiera abrir, tal vez en algún punto de América alguien recorrerá el trayecto de su casa al trabajo o a la escuela tomado de tus acordes y letras; y al llegar a su hogar, quizá abrirá la ventana para que alguien al pasar te escuche y se enamore de tu voz.

Los más cercanos y perceptivos a ti, te invitarán a que pases a celebrar durante la madrugada en sus sueños, y los más creativos y sensibles tratarán de atraparte entre los trazos de un dibujo o un lienzo; en un intento porque toda esa imagen tan hermosa de lo que tú eras, no se difumine todavía más con el tiempo.

Yo soy demasiado simple, y nunca tuve más que letras para ofrecerte... Cada año ese es mi regalo. Una página suelta de mi diario donde te repito que no necesito escucharte a diario para recordar todo lo que significas para mi y de ti he aprendido; ni tampoco para hacerte saber de que manera sigues siendo parte de mi vida.

"Nuestra cita con la vida, sólo está disponible en el momento presente"... Dijo alguna vez un maestro budista zen... Y a pesar de que el tiempo pase y en apariencia los años vayan dejando atrás tu recuerdo, una persona como tú no se olvida mientras el corazón tenga memoria y tus sonidos sigan aquí: conmigo, con todos ellos... Gracias por estos 46 años de ti.


¡Feliz Cumple Hermosa!