jueves, mayo 01, 2025

Bienvenidos a mi Huev Blog...


"Páginas Sueltas y de Colores", no es otra cosa, más que la transcripción de algunas de las páginas que a veces escribo en mi diario personal. Por esa razón son "Páginas Sueltas", mientras que lo de "Colores", obedece a que los estados de ánimo (sobre todo en nosotras las mujeres) suelen ser muy cambiantes y por ende se revisten de distintas tonalidades similares a las que existen dentro del espectro de colores.

Estoy pensando en que quizá estaría padre hacer una clasificación respecto a eso, porque aquí encontrarás páginas con tonos rosas, grises (que serán quizá las tristes), verdes (cuando hable de algo que haya aprendido o quizá me sorprenda), morado (que es mi color favorito y usaré tal vez para plasmar alguna vivencia muy personal), azul (que para mi es el color de los sueños), así como colores terrosos o en tonos intensos y vivos, similares a los que van revistiendo cada experiencia que conforma la vida.

Me encantaría encontrar en el camino a muchas personas que tal vez se identifiquen con lo que hago, sin embargo estoy consciente también de que habrá a quienes simplemente no les guste lo que escribo.

Para mi, que sólo soy una "aprendiz de escritora" todo es válido y lo más importante es saber que en este espacio he encontrado no sólo la forma de hacer lo que más me gusta y pues si en ese lapso logro aportar una reflexión, un sentimiento o la alegría y la risa que provoca el compartir una idea loca, tal vez en el instante mismo que eso suceda, habré cumplido mi objetivo.

Así que para ya no hacer más largo este rollo y sin importar también: ¿cómo haya sido que llegaste hasta este blog?, te agradezco el tiempo que te tomes para leer lo que escribo y del mismo modo espero que disfrutes tu estancia en este pequeño espacio del ciberespacio al igual que lo hago yo.

¡Bienvenido!
***********

miércoles, mayo 25, 2016

El Lado Oscuro de Mi.



Hoy es uno de esos días en que no me gustaría para nada que me vieras... Si al final del día te sentaras aquí a mi lado, no tendría una historia que ofrecerte o palabras lindas que murmurar para ti.

Encontrarías tan sólo alguien que se ha cansado de intentar ser fuerte todos los días y que después de tanto trayecto recorrido no ha logrado encontrar en ninguna parte su lugar.

Supongo que algunas veces pasa, que el alma se vacía por completo y no hay nada que ofrecer.

Hay veces que camino pensando en que así ni siquiera puedo ser capaz de encontrar la ruta que me lleve hasta tu vida, y es un tanto contradictorio darme cuenta que necesito tanto encontrarte, pero no tengo ahora nada en lo absoluto para darte.

Si esta noche estuvieras ya en mi vida, tan sólo me quedaría en silencio y te tomaría fuertemente de la mano para pedirte que te quedes sin necesidad de palabras. No soy tan fuerte, y mis sueños sin un cómplice se han ido oxidando, al igual que con el peso de la realidad se ha endurecido mi fe.

Hoy es uno de esos días en que no me gustaría para nada que me vieras... Supongo que a todos nos pasa....

Aún así necesitaba contártelo en letras, para que veas que no soy perfecta, que aún con esta fragilidad inherente a mi esencia humana desde antes de conocerte ya necesitaba encontrarte, y al mostrarte el lado oscuro de mi alma, tener la certeza de que a pesar de eso -si un día llegas- querrás quedarte cuando no tenga nada para darte, como hoy, junto a mi.

lunes, mayo 23, 2016

El Árbol del Camino.


Hace apenas muy pocos días, iba de camino a mi trabajo y ya era tarde. Era una mañana calurosa, el trayecto se me había hecho por demás largo y ya a pocos minutos de llegar al primer punto de destino de ese día, el transporte en el que yo viajaba hizo una parada en una de las terminales de mayor afluencia de pasajeros.

Lo primero que pasó por mi cabeza fue que ojalá el chofer no decidiera quedarse mucho tiempo varado ahí, pues eso me retrasaría aún más, y en eso estaba cuando el cristal sucio de la ventanilla me reveló al otro lado de la avenida un árbol solitario.

En incontables ocasiones he comentado en este espacio que la ciudad en donde vivo es un desierto. Por esa parte de la ciudad, hasta hace algunos años no había nada más que arena y torres con alambrado de electrificación. En la actualidad, toda esa zona está poblada ya, pero justo en esa avenida que es una de las principales, el camellón central posee bajo tierra una de las redes más grandes de gas natural, y por esa razón, esa mañana me llamó tanto la atención haber descubierto un árbol que más allá de mi prisa y el tráfico, se mecía de lo más tranquilo con el viento.

La verdad no sabría decir cuantas veces he pasado y me he quedado detenida por unos minutos en ese mismo punto y jamás había caído en la cuenta que justo en ese sitio donde las condiciones del clima y también del suelo no son las más adecuadas, existiera precisamente un árbol tan lleno de vida.

Digo esto último, porque no sé si lo imaginé, pero al momento en que yo me percaté de su presencia y me quedé observando desde el asiento de aquel transporte varado al otro lado de la calle, el árbol parecía danzar al compás de las corrientes de aire y saludarme por el simple hecho de haber caído en la cuenta de que él estaba ahí.

Por un instante la forma de sus ramas se transformaron, hicieron que mi imaginación volara y mis ojos vieran la forma de un conejo diciendo "Hola" a unos cuantos metros de distancia...
Sonreí, no pude evitarlo, porque recordé el tiempo en que los árboles de un parque y también uno en especial que muchos años atrás me saludaba en el camino de regreso a casa eran para mi una especie de prueba tangible de que los milagros se materializan y surgen a nuestro paso independientemente de si tenemos la capacidad para verlos o no.

Tal vez ese árbol en el camino en esa mañana fue la señal que yo tanto buscaba, la respuesta a esa petición silenciosa que siempre hago y que tiene que ver con el hecho de "sentir" a Dios un poco más de cerca.

Todo el día estuve pensando en ello. Mi prisa por llegar pronto se esfumó, y entonces supe que es verdad eso que pienso referente a que son distintos los disfraces que Dios utiliza a diario para jugar a que cada uno de nosotros descubramos donde está y las distintas manera que tiene para hacerse presente.

También caí en la cuenta que yo, (al igual que muchas otras personas), a veces soy como ese árbol, que en medio de condiciones tan adversas debe adaptarse a lo que hay para vivir y florecer.

Perdí la noción del tiempo, el camión de transporte prosiguió su camino y yo llegué a mi trabajo, pero desde ese día, cada que pasó por ahí sonrío y con el pensamiento saludo a ese árbol... Los minutos en que a través de mis ojos ocupa con su forma todo el espacio, me conecta con el momento presente, pero al mismo tiempo con la magia que tantas veces es imperceptible en los espacios que forman parte de mi mundo...

Es probable que esa haya sido la misión del árbol en ese día... Hacerme voltear no sólo para verlo, sino también para no olvidar los regalos que a diario Dios pone en el camino...

Que la magia siempre se haga evidente, pero sobre todo que nuestros ojos y nuestra alma no pierdan la capacidad para percibirla y sentirla.

Gracias por ese día. 

miércoles, mayo 18, 2016

16 Años de: Que Tal Fernanda


La semana pasada el programa de radio de Fernanda Familiar cumplió 16 años al aire. Por una cosa o por otra no había tenido tiempo de hablar al respecto, pero el día que me enteré, lo primero que vino a mi mente fue aquella madrugada en que un poco aburrida de escuchar la misma música de siempre, prendí mi grabadora para ver que encontraba en la radio antigua y convencional.

Así fue como descubrí su programa. Lo recuerdo tal y como si hubiese sido ayer, pues a partir de ahí muchas madrugadas se volvieron especiales escuchando a tanta gente tras el micrófono hablar de temas tan interesantes. En ese entonces mi trabajo me permitía escucharla prácticamente a diario y en ese entonces escucharla era mi regalo diario... Mi momento mágico, el espacio y el tiempo que destinaba tan sólo para mi.

Si por alguna razón me perdía el programa, mis madrugadas se volvían todavía más especiales escuchando la retransmisión.

De esos 16 años, yo creo que yo la habré escuchado unos 6 ó 7. En la actualidad ya no lo escucho, porque por cuestión de trabajo es prácticamente ya imposible y aunque ella tiene su sitio oficial, desde que yo empecé a seguir cada una de sus transmisiones radiales, nunca fue costumbre de su producción subir podcast, y así fue como el tiempo se fue pasando y esa hermosa rutina de encender la radio se fue empolvando hasta quedar en el olvido.

Muchos post que en el pasado quedaron plasmados aquí, no fueron nada más que reflejo de muchos de los temas que ya fuera de día o de madrugada a mi me llenaban el alma. De hecho la sección de "Reflexiones de la Radio" surgió de escuchar todos esos programas y en la actualidad se ha enriquecido con otros programas de radio que fui descubriendo en el camino.

Desde niña me gusta la radio hablada, de hecho fue una de las dos principales razones que propició que yo estudiara comunicación, pues disfruto mucho de esa compañía que te ofrece una voz, llevándote de la mano de la imaginación a conocer lugares en los que nunca has estado, o que a su vez te cuenta historias llenas de reflexión y aprendizaje.

Hará apenas muy pocos meses volví a escuchar el programa, y me encontré con muchos cambios que ya ni me hicieron sentir tanta calidez al micrófono. Ese día, creo que por cuestión de algo relacionado con la escuela de sus hijos, Fernanda no estaba, pero aunque era Lucero Solórzano quien estaba entrevistando a uno de los invitados de ese día y como antecedente diré que es ella la titular de La Imagen del Cine (una de las mejores secciones de cine que he conocido en toda mi vida);  el cambio fue tan evidente que estuve tan sólo unos minutos escuchando el programa.

A pesar de eso, mi admiración hacia Fernanda se mantiene intacta en todo este tiempo, a mi juicio, sigue siendo una de las pocas periodistas en México que sabe entrevistar de una manera tan cálida y profesional. Considero que eso es un Don, puesto que no cualquier persona tiene la capacidad de que teniendo a algún personaje o especialista frente a un micrófono de radio, eso desaparezca y la entrevista se convierta en charla... Eso es lo que me encanta de ella y a pesar de que ya no la escucho (y eso que le he dejado un montón de comentarios en distintas ocasiones casi rogándole que suba podcast), me dio gusto saber que se ha mantenido tantos años al aire, regalándome a mi y también a millones de personas tanto aprendizaje, magia y reflexión a través de su voz.

Mucha gente la critica, pero creo que ha sido de las pocas periodistas que se ha atrevido a señalar cosas y al mismo tiempo a aceptar abiertamente frente al micrófono que tiene miedo, porque es madre de familia también. Eso es muy humano y muy válido, tema evidentemente no para el día de hoy.

Fernanda siempre al final de sus entrevistas pregunta: ¿Con qué te quedas de esta plática?, y al pensar en ese cuestionamiento lo primero que resuena en mi cabeza es una frase que infinidad de veces le he escuchado decir a ella (entre tantas otras que ha mencionado a lo largo de estos años); pero esta en particular, de alguna manera se convirtió en una especie de "mantra" personal en tiempos adversos.

Eso es con lo que me quedo yo. Gracias Fernanda por todos estos años de magia y reflexiones en la radio.

"Cuando tocas fondo es obligación de uno mismo agarrarte de las greñas y sacarse uno mismo adelante si no hay nadie que te levante".

-Fernanda Familiar-

lunes, mayo 16, 2016

Feliz Cumpleaños Laura.


...Otro cumpleaños más, 365 días en que nos has regalado tu música y tus historias. Han pasado muchas cosas en todos estos años, pero creo que lo único que no cambia es que estando sin estar, eres tú la única persona que siempre ha estado ahí para muchos de nosotros.

Lo demás no importa. Gracias por otro año de tu presencia y tus canciones.

Feliz cumpleaños.



viernes, mayo 13, 2016

La Soledad... 22 Años después...

Llevaba mucho tiempo buscando este video, porque definitivamente existen personas que pase lo que pase, permanecen en el tiempo.

Por estas cosas te amamos Laura.

No se olviden que mañana tenemos el especial de radio que transmitiremos por Lineamix Internacional.  
La cita es a las 8 (Hora de México)

Descarga la aplicacion TuneIn Radio
para escuchar desde dispositivos:
y busca la emisora:
Lineamix internacional

martes, mayo 10, 2016

Lo valioso que queda de ti.



¿Te ha pasado alguna vez que has guardado dentro de una caja algo muy valioso para que no se deteriore o se te pierda?

Igual y si, y con el tiempo acumulaste entre paredes de cartón boletos de una función pasada de cine, una tarjeta de cumpleaños, un trozo de celofán de un regalo que te dio alguien especial, una rosa marchita que fue parte de un ramo que pusieron en tus manos en una ocasión especial –o incluso sin ser una fecha importante-, fotografías de momentos pasados, lo que quedó del pase de acceso para un concierto, la envoltura de un chocolate o las cartas escritas por una persona que dejó de ser parte de tu vida desde hace mucho tiempo atrás.
¿Pero qué pasa cuando todas esas cosas valiosas que has ido acumulando pertenecen a una persona que ya no habita en este mundo?

Al igual que los objetos y detalles que atesoraste durante tu adolescencia o en alguna otra etapa importante de tu vida, la mayoría de las veces, en ese afán por atrapar trocitos de instantes impregnados de magia o felicidad, con el pasar del tiempo te das cuenta que todo eso, además de ser lo único con lo que te quedas, se vuelve aún más valioso porque es lo que realmente importa.

Eso es justo lo que tengo yo aquí. De manera similar a como lo harías tú que me lees o cualquier otra persona en otro tiempo,  hoy es uno de esos días en que por nostalgia o ese sentimiento de que después de que esa persona se fue las cosas nunca más volvieron a ser iguales, de noche y el silencio de mi habitación me siento sobre mi cama para desempaquetar de esa caja y evocar con cada uno de esos objetos que forman parte de lo valioso que queda de ti.

En diez años guardé el recuerdo de tu sonrisa tan hermosa y tan honesta. La magia con la que llenabas el escenario de cualquier lugar sólo con escuchar tu voz y hacer sonar las cuerdas de tu guitarra. En una bolsita pequeña guardé la emoción que me producía ir a buscar a la tienda de discos un CD tuyo, y que no he vuelto a experimentar con nadie más.

Me quedé también con algunos pedacitos de tus letras, esos con los que me tocaste el alma o hablaste de algo que en otro tiempo yo sentía o estaba viviendo y tal como si me conocieras en notas y acordes no pudiste describir de manera más perfecta.

Dentro de esa caja están también cada momento en que estuviste cerca. Tal como si fueran memorias vivas, escucho tu tono de voz tan peculiar en el teléfono y los ojos del alma tan abiertos, me tropiezo con fotografías en movimiento, que con el aroma de tulipanes y café me transportan hasta aquel día soleado en que tú no decidías aún cuál guitarra sería la elegida para acompañarte a subir al escenario.
En un pequeño álbum y junto a los discos, tu autógrafo y los recortes de revistas donde aparecías, está también cada una de las veces en que en distintos días y sin escribirlo en ti he pensado…

Quizá cuando vi a alguien que no era igual pero con aire casual me recordó un poco lo que eras, cuando escuché una canción tuya mientras trabajaba en un centro comercial, o cuando en el camino a casa volví a reflexionar en todas y cada una de las personas que a través de ti coincidieron en mi camino.

Algunas se fueron y al igual que tú me dejaron montones de recuerdos. Otras todavía permanecen y son las que se volvieron tan valiosas e importantes como tú lo sigues siendo para mí…

Si algo aprendí de ti es que nada es para siempre… Por eso, en ocasiones como esta, cada que termino de desembalar cada una de esas memorias de esa caja donde han estado guardadas por tanto tiempo mi imaginación vuela aún más lejos y trato de adivinar que serán las cosas que en el lugar donde estás ahora te llevaste dentro del equipaje tú.

Quizá junto al trozo de servilleta con una frase anotada que tenía intención de convertirse en canción guardaste cada una de las sonrisas de las personas que viajaron cientos de kilómetros y esperaron por horas tan sólo para poder conocerte y charlar contigo por un instante.

Quiero creer que junto a todas esas cartas y poemas que recibiste en tu cumpleaños, guardaste también todas y cada una de las oraciones que personas de todos los puntos del planeta te enviaron en esa etapa tan difícil por la que te tocó transitar.

El aroma de la inspiración casi se ha difuminado, pero tu voz y tu guitarra ayudan mucho a que no se evapore por completo y aunque se te extraña tanto como hace 10 años, para mantener intacta tu esencia, no hace falta más que evocar el sonido de tu risa, los recuerdos de los amores imposibles, la amistad, los viajes en carretera con lluvia y las nubes a miles de metros de altura tras una pequeña ventanilla de cristal, para ahuyentar a la tristeza y darse cuenta lo afortunado que es el hecho de haber coincidido contigo y de que tras diez años de ausencia física, sigas siendo tan importante para mi, (para todos nosotros), y continúes siendo una razón más que suficiente para que en medio de un mundo tan caótico no perdamos la FE ni las ganas de vivir.

Un abrazo donde quiera que estés. 

"Quien pasó por nuestra vida y dejó luz, ha de resplandecer en nuestra alma por toda la eternidad".